del óvalo y ya en el mes de enero asistió al Rally de Montecarlo junto a Carmelo Ezpeleta, Juan Celada, Antonio Boto y Juanjo lacalle para presenciar la

participación de Ford en el mundial y observar de cerca el Ford. Pese a las difíciles condiciones de la pista, con zonas agrietadas y algunos baches, consiguió circular a 170 km/h y dar una vuelta completa en 42,6 segundos, batiendo el récord histórico de que estaba establecido en 157,2 km/h y 45,8 segundos desde 1923. 199 También en 2001 recibió la Medalla de oro al mérito deportivo otorgada por el Ayuntamiento de Madrid. Richards decidió entonces reunirse con sus pilotos para que no arriesgaran y aseguraran el doblete pero McRae no hizo caso y en uno de los tramos su jefe de equipo intentó frenarle y casi resulta atropellado. A partir de entonces se convirtieron en pilotos oficiales y decidieron que Carlos iría al volante y Juanjo se encargaría de la labor de copilotar. Disputó también el Criterium Luis de Baviera en una edición pasada por agua y sus apariciones le valieron una oferta de General Motors para correr el Rally Cataluña con un Opel Manta oficial. La expectación era máxima, tanto para aficionados como para el propio Sainz. La temporada comenzó bien, con una victoria en Montecarlo y dos segundos puestos en Suecia y Portugal el español encabezaba el mundial muy seguido de Juha Kankkunen, Burns y McRae. Una de las primeras incursiones al volante de un coche fue en un viaje que organizaron entre unos amigos a los Alpes y de camino Lacalle prestó su Seat 131 a petición de Sainz para que lo condujese por las carreteras de montaña cubiertas. Regreso a Toyota editar Temporada 1998 editar En 1998 regresa a Toyota, equipo con el que había ganado sus dos títulos mundiales en 1990 y 1992. Lancia editar Lancia Delta HF Integrale de Sainz, con el que compitió en 1993 en su annus horribilis, el peor en cuanto a resultados deportivos de toda su carrera en el WRC. Para desgracia de Delecour, en el último tramo, el Col de Turini, se le soltó un tornillo de la suspensión. 21 Su hijo Carlos Sainz,. El desembarco en la marca nipona no fue fácil. Además era conocido por su gran talento para preparar y evolucionar coches de rally. Sus familias tampoco los ayudaron económicamente hablando y tuvieron que ceñirse a lo básico. 64 La última prueba del año y sin nada por decidirse, fue el Rally de Gran Bretaña. Por desgracia un problema eléctrico luego lo obligó a retirarse. La temporada 1992 comenzó en Montecarlo donde debutó con la nueva carrocería del Toyota Celica GT4. 145 Tras la retirada de varios pilotos el español pudo pelear por la victoria, hasta que en una curva los frenos no les respondieron y sufrió un pequeño vuelco. La victoria fue para Makinen mientras que la pareja española se vio obligado a abandonar por un problema en la suspensión y el motor que los dejó tirados y perdidos en la noche africana durante más de una hora. La tercera cita del año era el Rally Playa de Aro en el que Sainz de nuevo sumó otro abandono. El rally lo ganó Biasion que lograba su cuarta victoria consecutiva del año y se alzaba como claro favorito a la corona. Con dieciséis años su abuelo le compró una Montesa Capra 125 y después de falsificar la licencia con la firma de su padre participó en una carrera de motocross organizada en la Casa de Campo a espaldas de su familia. Quedó en undécimo lugar, ganando cuatro etapas. 60 Tras Montecarlo se disputó el Rally de Portugal. En su paso por el Rally Dakar tuvo como copilotos a Andy Schulz, Michel Périn, Timo Gottschalk y Lucas Cruz.

Junto a Genito Ortiz que solo pudieron alcanzar la quinta plaza por culpa de un mal repostaje. Por lo que la fiesta en San Remo fue doble. De esta manera Sainz se adjudicó la victoria en Montecarlo acompañado de Kakkunen y Mäkinen barras antivuelco ford escort rs 2000 en el podio.

La carrera se convirtió en una batalla de desgaste dominada por los Lancia de Biasion. En Argentina ganó Biasion 75 Tras Portugal se disputó el Rally Safari y Toyota esta vez sin Waldergard. Sainz tomó entonces el relevo en cabeza con juegos putada ropa de muñecas la delicada tarea que eso suponía.